¿Por qué las universidades españolas no son como las americanas?

En el librito titulado “Sobre la miseria en el medio estudiantil considerada bajo sus aspectos económico, político,psicológico, sexual e intelectual” publicado por los situacionistas en los finales de los 60’s se analizaba la educación en la universidad en aquellos momentos. En el análisis se consideraba la época estudiantil como una mera fase de educación para la pasividad entre la infancia y la de consumidor en un estado mercantilista. Se consideraba que el estudiante era un ser miserable y despreciable. En el análisis se decía que este recibía una enseñanza mecánica, aislado del exterior y llena del ruido transmitido de los apuntes del profesor que a su vez copió de su maestro cuando era estudiante en la misma universidad. Allí aceptaba ser tratado como un niño, con la única recompensa de recoger “unas migajas de prestigio de la Universidad” y así estar contento simplemente de ser estudiante. Educado en serie, para producir los futuros cuadros inferiores de camisa blanca, equivalente contemporáneo del obrero del siglo XIX.

Todo esto viene a colación porque el otro día tuve una conversación durante un viaje con un amigo. Hablábamos de la mala calidad de la educación española y de las universidades en concreto. Recordé este librito y me maravillé de que algunos de sus postulados pese a Bolonias varias sigan vigentes.El acababa de dar una conferencia invitado por un organismo que colaboraba con la Universidad y tuvo algún problema porque no tenía un título universitario. Mas concretamente, la enseñanza que iba a dar, no estaba recogida en ningún título existente en universidades españolas,lógico por otro lado siendo materias que hace apenas unos años no tenían ni nombre. Sin embargo, él estaba avalado por algunas instituciones y organismos de investigación como un experto en la materia sobre la que iba a dar la charla.

Desconozco a fondo el estado de las cosas,hace tiempo que dejé la universidad, pero como observador externo, si hay algo en este punto que me llama la atención y que creo no es solo un mal de la universidad sino de la sociedad española en su conjunto.La “titulitis” y el cierre a escuchar cualquier idea, juzgando no por la idea en si, sino por quien la expone. Esto explica uno de los puntos que yo veo diferentes entre España y los EEUU.

En la sociedad americana, se respetan las ideas, vengan de quien vengan, se les dejan foros, se anima a exponerlas sin miedo al ridículo. Puede que muchas sean absurdas o a veces malas, pero de entre todas seguro que hay unas pocas ingeniosas. La universidad es un exponente mas de esto, donde personajes modelo de éxito en su empresa, o personajes con alguna experiencia interesante son invitados e incluso dan clases independientemente de que no tengan o hayan tenido vínculos con la Universidad, o incluso un título. Es decir, la idea está por encima del individuo.No hace falta entrar en mas detalles para ver las diferencias con España. Por ese motivo, en este país tampoco hay startups, no somos menos emprendedores, sencillamente escuchamos menos. Un banco o mecenas, espónsor, escuchará antes a alguien con una propuesta material (casa, construcción, franquicia, etc,..) que a alguien que venga con una idea, y si ese alguien es desconocido, mucho menos. Igualmente la universidad reflejo de esa sociedad es mas cerrada y tiene mas tendencia a escucharse a si misma, a otros profesores, que a alguien procedente de ese mundo exterior no académico y que podría enriquecerla.

En las empresas sucede algo parecido. Se habla mucho de calidad pero ¿se invita a los empleados a tomar parte del proceso de mejora escuchando propuestas aunque vengan del último peón?. En Alemania si, por ejemplo existen buzones en muchas empresas donde cualquier empleado puede aportar ideas para mejorar o hacer observaciones en muchos procedimientos. El benefcio económico, si lo hay por la mejora, es repartido entre todos los de la sección que aportó la idea.

Y esto me lleva a otra gran diferencia entre la universidad de EEUU y la de aquí. La empresa y su conexión con el saber universitario. La empresa se acerca a la universidad no buscando mano de obra barata y becarios, sino para tomar ideas. Buscar en esos jóvenes de últimos años que andan con proyectos diferentes, o esas investigaciones de departamentos que quizás siguen un camino nuevo. Se acercan y financian. Y fruto de ese mutuo acercamiento salen las numerosas patentes registradas por universidades y empresas en colaboración que hay allí. Si miramos aquí y a pesar de tímidos intentos el panorama es desolador, y el desencuentro lo es mutuo.

Todo va ligado, poca valoración de las ideas junto con no escuchar y mala enseñanza, baja productividad o descolgamiento en creación de patentes y tecnologías.

A esta falta de respeto por escuchar lo que nos llega de fuera de nuestra círculo académico o empresarial se une la falta de curiosidad, una pasividad generalizada y la escasez monetaria. Para tener una buena educación y enseñanza, curioso…hace falta dinero. No voy a entrar en este punto, porque no hace muchos días leí un artículo de Roberto Yanguas que lo describía de maravilla en su blog “Cuadernos de Cracovia” y que invito a leer.

La educación es tema de moda, se habla de que ahora tampoco los alumnos adquieren conocimientos estructurados debido a la perniciosa influencia de las nuevas tecnologías y la wikipedia. Pero, ¿qué diferencia hay entre el corta pega de la wikipedia y el viejo subrayado del libro leido por el profesor y que muchas veces el mismo había escrito?. Pero seamos optimistas. Yo soy optimista. Se observan vientos de cambio, debatir es bueno, es el primer paso para solucionar problemas.Algunas cosas que se pueden cambiar.

1) Actitud de escuchar y apertura: En todos los ámbitos, escuchar a quién viene con ideas sin importar quién sea se le debe un respeto por la generosidad de darnos su idea.No le colguemos enseguida el calificativo de friki, o raro o le prejuzguemos. Las ideas nuevas siempre resultan extrañas al principio y muchas veces son dificiles de entender. En la educación abrirse a la experinecia de otros multidisciplinarmente, lúdicamente. El éxito de iniciativas como TED en España indica que se va en la buena dirección.Pero hacen falta mas TEDs y no solo bajo fórmulas importadas sino experiencias propias también.Apertura mutua de las universidades y de las empresas, juntas pueden funcionar como un motor.

2) Cambiar o cuestionar los paradigmas: A veces la falta de curiosidad o de no cuestionarse formas de trabajo repetidas hace no ver las posibles mejoras. Por eso la visión externa es tan importante, pero ahora vivimos en un en que todas las estructuras de nuestra sociedad están sufriendo una trasnformación solo comparable a la revolución industrial o agraria. Nuestros sistemas están pensados para una producción en serie de cultura y la formación de técnicos y obreros para gestionar esa estructura seriada. En los nuevos modelos que se están alumbrando, son necesarios sin embargo, no solo especialistas, sino personas puente que unan conocimientos variados con visiones generalistas. Que puedan hablar con los técnicos diferentes especializados, pero al mismo tiempo sepan conectar estas áreas con otras a veces completamente diferentes. Es también la recuperación de la ciencia básica y las ramas de las humanidades mas reflexivas. Son estructuras horizontales y no verticales. Estructuras flexibles mas que de cadena. Hay un vídeo de Ken Robinson sobre este tema que aunque es ya de hace un tiempo ilustra esto a la perfección:

Imagen de previsualización de YouTube

3) Aprender de la experiencia: Toda nueva idea viene muchas veces de la observación y actualización del pasado. Aquí en España, tenemos a menudo una tendencia a mirar lo de afuera (que esta bien), pero menospreciar u olvidar lo de dentro (que está mal). Siempre hay ese pequeño sentimiento de inferioridad ante lo que nos llega de fuera mezclado con la contradicción de un falso orgullo de ser especiales. Tenemos mala enseñanza porque lo dice el informe PISA, no porque el profesorado de aquí lo diga. Miramos experiencias de fuera y olvidamos en el cajón de la historia excelentes modelos propios que dieron buenos resultados. Hablo de la Institución Libre de Enseñanza. ¿Que queda hoy de aquello?. Un monumento, todo el mundo lo conoce, pero nadie se detiene a ver la plaquita debajo de la estatua. Muchos académicos,estudios y tertulias en polvorientos foros que nos hablan de su importancia pero parece todo lejano. Sin embargo leamos sus principios en un texto de Cossio de 1929:

“La Institución se propone, ante todo,educar a sus alumnos. (…). Por ello precisamente no es la Institución, ni puede ser de ningún modo, una escuela de propaganda. Ajena a todo particularismo religioso, filosófico y político, abstiénese en absoluto de perturbar la niñez y la adolescencia, anticipando en ellas la hora de las divisiones humanas.”

Comparese esto ya con la situación actual,recalco en concreto particularismo religioso y político. Sigamos:

“Pretende despertar el interés de sus alumnos hacia una amplia cultura general, múltiplemente orientada; procura que se asimilen aquel todo de conocimientos(humanidades) que cada época especialmente exige, para cimentar luego en ella, según les sea posible, una educación profesional de acuerdo con sus aptitudes y vocación, escogida más a conciencia de lo que es uso; tiende a prepararlos para ser en su día científicos, literatos, abogados, médicos, ingenieros, industriales…; pero sobre eso, y antes que todo eso, hombres, personas capaces de concebir un ideal, de gobernar con sustantividad su propia vida y de producirla mediante el armonioso consorcio de todas sus facultades”

Se van dando pasos en la dirección correcta con los sistemas de evalución continua y créditos, pero es que estamos ante un texto de 1929.

Para conseguirlo, quisiera la Institución que, en el cultivo del cuerpo y del alma, «nada les fuese ajeno». Si le importa forjar el pensamiento como órgano de la investigación racional y de la ciencia, no le interesan menos la salud y la higiene, el decoro personal y el vigor físico, la corrección y nobleza de hábitos y maneras; la amplitud, elevación y delicadeza del sentir; la depuración de los gustos estéticos; la humana tolerancia, la ingenua alegría, el valor sereno, la conciencia del deber, la honrada lealtad, la formación, en suma, de caracteres armónicos, dispuestos a vivir como piensan; prontos a apoderarse del ideal en donde quiera; manantiales de poesía en donde toma origen el más noble y más castizo dechado de la raza, del arte y de la literatura españoles.

Trabajo intelectual sobrio e intenso; juego corporal al aire libre; larga y frecuente intimidad con la naturaleza y con el arte; absoluta protesta, en cuanto a disciplina moral y vigilancia, contra el sistema corruptor de exámenes, de emulación, de premios y castigos, y de espionaje y de toda clase de garantías exteriores; vida de relaciones familiares, de mutuo abandono y confianza entre maestros y alumnos; íntima y constante acción personal de los espíritus, son las aspiraciones ideales y prácticas a que la Institución encomienda su obra.

Bueno no sigo, creo que en esos párrafos se tiene una visión bastante aproximada para conocer los principales principios de la educación de la ILE y se puede ver como incluso hoy día no está superado. No olvidemos que este ideario es español y que entre los frutos de su aplicación está la aparición de la famosa generación del 27 y la época de mayor explendor de nuestras ciencias y pensamiento. Tan mal no debía funcionar como para no mirar atrás y actualizar su discurso y metodología a la luz de lo que hoy conocemos.

Es una pequeña aportación a este tema que me interesa y como digo desde la observación externa. Dejo aquí los links a los documentos originales por si alguien tiene el tiempo y la paciencia como para leerlos.

Opúsculo situacionista

Texto de la ILE

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